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miércoles, 9 de enero de 2013

Consulta de ayuda #1.

Nombre:Sara 
E-Mail:*********
Asunto:Amor bipolar 
Mensaje:Hola!! Pues venia a contarte una cosa que para mi es un poco complicada de hablar con la gente... Lo he hablado con mi mejor amiga pero no me ha quedado claro que puedo hacer :S
Conoci a un chico hace unas semanas y la verdad que me gusta mucho pero estoy hecha un lio... Creo que le gusto pero parece algo bipolar, te explico. El chico y yo estamos de rollo y se enfada muy a menudo, tan pronto estamos bien que se ralla por algo y me dice que no podemos tener nada serio, que no nos podemos liar más y tal. El otro día nos peleamos por una tontería y el cambió su estado en Tuenti y puso una foto de su ex... :(
Mi amiga me dice que no me conviene este chico porque no puedo ir detrás de el como si fuera una pata... Estoy confundida porque tampoco sé que tiene que ver su ex en todo esto.

¿Que hago?

Respuesta: 

Hola Sara,

Tu problema, como dices, es algo delicado. Me cuentas que es irascible contigo, ¿verdad? Eso nunca es bueno. Los cambios de humor representan una clara inestabilidad en la mente del chico del que me hablas. No parece estar del todo de acuerdo con el rollo que mantiene contigo. Si un día está feliz a tu lado y otro, amargado e insistente en que no podéis estar juntos (además del estado para su ex-novia), he decirte que no denota otra cosa sino que no está muy convencido de si desea estar contigo o querría estar con su ex. Mi consejo es que mantengas una conversación seria con él, cuando esté de buenas y no ambos con el calentón, acerca del futuro que le veis cada uno a vuestra relación (si tú deseas algo más serio y él no, por ejemplo) y, si se mostrara dudoso o ya lo hubieras intentado, darle un ultimátum para que tome una decisión, por tu bien y por el suyo. Ya que, si estás sufriendo, no deberías prolongar la situación.
 
Un beso enorme y mucha suerte :)




martes, 8 de enero de 2013

Receta #1. Galletas italianas.

Para comenzar esta nueva iniciativa en el blog, os traigo la receta que corresponderá al mes de enero: Cómo preparar unas deliciosas galletas italianas. Son muy sencillas de elaborar y especialmente recomendadas por la ausencia de ingredientes problemáticos para los intolerantes o alérgicos. Son perfectas para desayunos o meriendas y, aún mejor, si van acompañadas de una taza de té o café.




Ingredientes para 20 galletas:

- 150 gr de azúcar glas.
- 150 gr de almendra molida.
- 1 cucharada de miel suave.
- 1 clara de un huevo grande.
- Mermeladas variadas.
- Crema pastelera o almendra para adornar.

Modo de preparación.

En un cuenco, mezclamos el azúcar glas con la almendra molida. Después, agregamos la miel y la clara de huevo y unimos hasta formar una masa densa. Formamos una tira larga de masa, envolvemos en film de cocina y dejamos reposar en el frigorífico durante al menos 30 minutos.

Precalentamos el horno a 150º. Cortamos la tira de masa en 20 porciones iguales y las colocamos sobre una bandeja de hornear forrada con papel para horno. Con el pulgar presionamos el centro de cada galleta formando un pequeño hueco que rellenamos con mermelada, crema o almendras, por ejemplo.
Horneamos las galletas durante 15 minutos o hasta que estén ligeramente doradas. Las sacamos del horno y dejamos reposar sobre una rejilla hasta que estén frías completamente.
Espero que os haya gustado y la apliquéis en casa. Es muy sencilla de hacer y están riquísimas. 
¡Hasta el mes que viene con la próxima receta!

viernes, 4 de enero de 2013

Soledad galopante I. (Tercera colección)

Abandonada en esta oscuridad,
soportando estoy la desazón de tu cuerpo;

Senda de la amargura,
se cierne ante mí;

¿Dónde está mi luz?
Me la has arrancado tú;

Vuelve, ¡te lo suplico!
Sin ti, no encuentro el camino.



viernes, 28 de diciembre de 2012

Nominada para los Premios Bellard.

Muy buenas, queridísimos lectores.

¿Os habéis enterado ya de LOS PREMIOS BELLARD? Un fantástico concurso organizado por el blog Veneno Para Klara  que se divide en seis categorías con varios nominados en cada una. Sí, PALABRAS QUE EL VIENTO SE LLEVÓ HA SIDO NOMINADO en las siguientes categorías:


  • Mejores relatos
  • Mejor presentación




Ya podéis votar pinchando AQUÍ. La votación es una encuesta normal y corriente en la que puede votar cualquiera (sin necesidad de cuenta de Google) en la barra lateral del blog.

Hay una semana para la votación desde el día 27/12/12. 


Por cierto, sabéis que me gusta ayudar en todo lo que puedo a gente en mi misma situación (afiliando, haciendo favores, publicitando...) así que SI PARTICIPÁIS TAMBIÉN EN LOS PB EN ALGUNA CATEGORÍA DISTINTA (SIN RIVALIDAD) NO DUDÉIS EN DECÍRMELO Y SI ME VOTÁIS, OS VOTARÉ. 

Ya que estoy, hago un pequeño inciso acerca del blog. Habréis visto que hace tiempo que no publico nada... Pues bien, he estado trabajando en un relato navideño que me está llevando, entre una cosa y otra, bastante. Estoy continuando con mis novelas, no os preocupéis, no las he abandonado. Pronto publicaré el especial Navidad, así que atentos, os avisaré.

Gracias por vuestra atención. Os quiero

jueves, 15 de noviembre de 2012

Un mundo sin luz I. (Segunda colección)

La lluvia se derrama
golpeando el asfalto 
y la tierra en los campos;


Golpea nuestra piel
que se une en la pasión
tan dulce como la miel;

Se oye un tic-tac, pero el tiempo nos da igual;
No huyas de tus locuras, 
son esas las que te mantienen la cordura.

Lo negro quiere ser blanco
y lo blanco anhela ser negro;

Sea grande o pequeño,
nunca estamos contentos.



miércoles, 14 de noviembre de 2012

Aún quedan lágrimas por derramar.

Intentaba pensar lo menos posible en él, no caer en recordar y acabar llorando. Pero cuando iba a acostarse no puedo evitarlo, hurgar en el baúl de los recuerdos. Y es que era un baúl realmente, uno pequeño con un montón de cosas que le hacían volver al pasado nada más abrirlo. Cometió el error de hacerlo.
Eran las dos de la mañana y, continuando despierta, empezó a buscar en él. Había fotos, dibujos, algún que otro texto de sentimientos escritos por ella, cartas que él le mandó y su más preciado tesoro allí encerrado, el anillo que le regaló. Se lo puso y empezó a caminar por la casa con la mirada perdida. Cogió el pequeño álbum de fotos y se sentó en un sillón, donde empezó a perder la cabeza poco a poco. Se quedó mirando sus ojos en cada fotografía, recordando sentimientos enterrados. Cuando le dijo que la amaba, que estarían siempre juntos, que aquello nunca acabaría. Pero al final terminó, le falló. Se marchó y ella no pudo remediarlo. Se miró las muñecas, donde aún estaban presentes las cicatrices de los cortes que se hizo, pero éstos no le dolieron ni la mitad que lo que pasó. Pensaba que había olvidado, que habían desaparecido las sensaciones de aquella noche.
Hace seis meses, una noche de verano en la que quedaron en un parque. Ella ya sabía que no era para nada bueno, que aquello acabaría mal. Se reunieron en un banco carcomido, al lado del árbol donde grabaron sus iniciales de amor eterno. Apareció y el mundo se cayó sobre sus hombros. Él ya no la amaba, se pensaba marchar con otra. Su corazón se encendió de fuego, intentó detenerle. Le agarró del brazo en un amago de que no siguiera su camino. Él notó su brazo, quiso apartarla, pero no se soltaba. Y gritaba, clamaba al cielo que no le quitasen su vida. Por resistirse, la apartó demasiado fuerte. Fue tal la mala suerte que se abrió la cabeza contra el árbol. Se quedó tirada ahí, sola, ya que él se fue corriendo cuando vio la sangre correr por el antiguo grabado en la corteza. Pasó la noche inconsciente entre las plantas, hasta que alguien la encontró y la llevó al hospital. Allí su familia se dio cuenta de que no hablaba, no comía, no quería saber nada. Desde entonces perdieron a la que era su hija, no volvió a ser la misma.
Recordó todo aquello con rapidez. Los sucesos pasados llenaron su mente de angustia. No quería seguir viviendo. Agarró una botella de vodka y se dirigió al baño, llenó la bañera, se desvistió y se metió dentro. Permanecer ahí era la sensación más tranquila que podía experimentar. Empezó a beber pausadamente, hasta casi llevar la mitad de la botella. El alcohol no le gustaba, pero la desentendía del mundo. Continuó llorando de forma silenciosa. Dejó la botella en el suelo del baño y, en su lugar, agarró un cuchillo.
Era la antigua navaja con la que acostumbraba a hacerse los cortes. No pensó, no movió ni un músculo.
Y, divagando entre sollozos, comenzó a rajar su muñeca izquierda. Una, dos y hasta tres veces. Y después la derecha, en la que ya no se pudo entretener más. Un solo corte, más profundo, que le seccionó las venas por completo. Su mente se iba desvaneciendo conforme la sangre corría por el agua. Se iba durmiendo por fin, como hacía ya tiempo que no lo hacía.
Y ahí, en la bañera del piso de aquel chico que la abandonó, en el cual se había colado la noche anterior, descansó por fin, bajo los efectos del alcohol y escapándosele la vida, a medida que iba muriendo de dolor y desconsuelo.